Petite Romance en París

Cada feria especializada en Logística y Transporte, es como una primera cita adolescente. Se puede sólo caminar y conversar, o conseguir un primer beso.

En una reciente feria de Logística y Transporte, en la que mi empresa participaba como expositora, mientras me encontraba en nuestro flamante stand presto a trasmitirle a cuanto visitante pasara por el frente las bondades de nuestros productos, se me acercaron un periodista y su camarógrafo a preguntarme qué pensaba de este tipo de ferias.

Mi profunda y elaborada respuesta duró aproximadamente 5 minutos y aunque finalmente sólo aparecieron en el programa menos de 10 segundos de mi, aparentemente soporífero discurso, la pregunta me hizo reflexionar. Evaluar una feria especializada es como evaluar la primera cita o conversación adolescente con alguien del sexo opuesto. El nivel de éxito o de fracaso dependerá de cómo se aprovecha en el momento lo disponible y, en el futuro, lo conseguido durante ese corto tiempo.

Se puede hablar sólo de trivialidades o de temas profundos, se puede sólo caminar o conseguir un primer beso. Se pueden superar las expectativas o simplemente desilusionarse. Más allá de los prefabricados discursos del tipo “Nos ha permitido posicionarnos una vez más…” o “Ha sido un excelente punto de encuentro entre…”, en los que a todos les va de maravilla, cada uno de los visitantes o expositores tendrá apreciaciones muy dispares, dependiendo de sus objetivos y del nivel de cumplimiento de los mismos.

Servicios de Logística y Transporte

Paseando por la SITL 2004

La segunda semana de marzo me tocó corroborarlo durante la SITL 2004 (Semaine Internationale du Transport et Logistique) desarrollada en Francia, en el Parc des expositions de Paris-Nord Villepinte, entre el 9 y 12 de ese mes, a la que asistimos como visitantes para perfeccionar nuestra gama de soluciones y productos. Con 750 marcas en exhibición y 26 países, en 45.000 m2, la feria se encontraba dividida en 5 grandes grupos:

• Servicios de Logística y Transporte

• Sistemas de Información y Tecnología Logística

• Equipamiento para Transporte y Logística

• Infraestructura Logística (Bodegas y Sitios)

• Consultoría y construcción de inmuebles y Centros de Distribución.

Adicionalmente, 35 puertos y 2 empresas de helicópteros de carga (con sus aparatos en exposición) ofreciendo las ventajas de sus servicios, completaban una medianamente interesante exposición internacional, en la que, naturalmente, los locales superaban por mayoría absoluta a los foráneos.

Como buenos anfitriones, las empresas francesas atraían a los visitantes con champagne y otras délicateses elegantemente dispuestas en los stands, variando en calidad según el tamaño y recursos del expositor. Como dueños de casa, Renault destacaba con un surtido buffet que además de la burbujeante bebida incluía ostras, quesos, brochetas de fruta, embutidos, variados tipos de panes y piernas de jamón cortadas on-demand. Todo para acompañar a sus 2 únicos, pero imponentes, camiones en exhibición.

Llamaba la atención que los expositores priorizaban el tener en sus stand a ejecutivos conocedores de los productos por sobre las tradicionales promotoras, tan sobrevaloradas en nuestras ferias criollas. Pero como algo de belleza debía existir, más de un expositor utilizó variados peces (en sus acuarios obviamente) para complementar el decorado.

La reina indiscutida del SITL 2004 fue sin duda la tecnología RFID (ver mi columna anterior en la edición Nº 22), contando con un sector especial (“L’espace RFID”) en donde se demostraban de sus aplicaciones en las áreas de:

• Industria Médica: Control de la cadena de frío mediante tags

• Seguimiento de barriles de cerveza: Control de veces que ha sido rellenado

• Industria Hi Tech: Seguimiento desde el fabricante al punto de venta

• Aplicaciones en la cadena logística: Almacenamiento y preparación de pedidos

• Transporte: ID de identificación para pallets 

Seguimiento de personas: A los invitados VIP se les incluía un tag en su tarjeta de invitación y al salir de la feria podían ver todo el recorrido que habían realizado por el recinto (gracias a Dios yo no era VIP).

Cada demostración era retransmitida por pantallas gigantes, más un ciclo de conferencias sobre sus características y decenas de letreros con flechas invitando al famoso sector, hacían imposible no prestarle atención.

Gran parte de los fabricantes de equipos (HHP, Symbol, Psion Teklogix, Intermec, etc.) relanzaban productos que incluían como estándar en sus nuevas versiones, Windows CE.Net y lectores de los famosos tags. Sistemas de ruteo y optimización, tecnologías GPS basadas en GSM/GPRS, recolectores de datos con Radio Frecuencia, impresoras de etiquetas tamaño carta y ultra rápidas, sistemas de picking robotizados y más de 100 operadores logísticos inundaban la feria con sus ventajas comparativas y su especial y particular capacidad de agregar valor. Trataré, por lo tanto, en mis próximas columnas, ahondar en algunas de las tecnologías presentadas. Si bien no existían grandes novedades, llamaban la atención nuevos modelos de traspaletas aerodinámicas que de lejos parecían motos de agua, modernos y bien diseñados sistemas de iluminaciones para los equipos de almacenamiento y picking automático, y un curioso simulador de montacargas para entrenamiento de los choferes.

En general

La feria me permitió, principalmente, ratificar que la globalización e Internet nos tiene a los tercermundistas cada vez más al día en las últimas tecnologías e infraestructura disponible. Atrás quedó la época en que tenían que pasar meses para que las novedades llegasen de ultramar. Nótese bien que dije “disponible”, que dista mucho de decir que contamos o aplicamos las mismas tecnologías e infraestructura de los países desarrollados. Muchos equipos y tecnologías, realmente impresionantes, no salen nunca de los showroom de los reseller locales, principalmente porque aún no se toma totalmente en serio la importancia de la Logística, o porque la automatización se aplica de manera y velocidad distinta en países con un costo de mano de obra tan elevado en relación al nuestro.

Después de haberla recorrido casi 5 veces, explotando al máximo los 80 euros de la entrada (incluyendo catálogo y guardarropía), me di cuenta que ya había visto lo suficiente, preguntado lo necesario y obtenido lo que quería, el resto dependía de mi, cuando de vuelta en Chile, pudiese aprovechar lo conseguido en la primera cita, con esa chica francesa llamada SITL.

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Autor: Rodrigo Serrano
Vicepresidente de Innovación y Desarrollo Wisetrack Corp
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