Los 4 pilares de la Gestión de Transporte Terrestre

Los pilares de la Gestión de Flotas: La Gestión de Transporte es uno de los aspectos en que nuestro país está más adelantado que la mayoría de sus vecinos en Latinoamérica. Y en esta época en que se aproximan vientos de tormenta, producto de la crisis financiera mundial, preocuparse de cada uno de ellos como nunca antes puede hacer la diferencia entre capear la ola o darse vuelta y hundirse.

Pilares de la Gestión de Flotas

Cuando uno compara las experiencias de otros países de la región ,como Argentina, Brasil, Perú, Colombia e incluso México, quienes si bien mueven un volumen de carga y cuentan con  unidades de transporte mucho mayores que Chile, se da cuenta que, ya sea por tradición u obligación, la principal necesidad a satisfacer en lo que respecta a la gestión de flotas de transporte, es la Seguridad de la Carga.

En países como los nombrados, existen empresas dedicadas exclusivamente a proteger a los camiones durante sus trayectos con una combinación de tecnologías y procedimientos propios de servicios de seguridad avanzada muy especializados. Es posible contratar servicios que incluyen, entre otros cosas, camionetas y/o motos de escolta; equipos GPS montados en cajas blindadas con sensores de apertura, las que se instalan en conjunto con otras iguales pero que hacen las veces de señuelos; monitoreo las 24 horas por personal dedicado con conexión a la policía; vehículos de emergencia que salen a apoyar al camión que presenta algún comportamiento sospechoso o que hizo uso del botón de pánico, etc.

En Chile, ya sea por que la tasa de robos de camiones completos no es tan alta o por que la prohibición de que organismos de seguridad particulares porten armamento (con excepción del transporte de valores y bancos) lo que les restaría eficacia en estos casos, no se ha hecho necesaria una industria de seguridad con esos niveles de sofisticación. Esto, beneficiosamente, ha permitido que los esfuerzos, aprendizaje y recursos se enfoquen en necesidades de gestión más complejas y avanzadas y no menos tecnológicas y especializadas.

Esas necesidades de gestión podríamos dividirlas, simplificadamente en lo que llamaremos los 4 pilares (o necesidades) de la Gestión de Transporte Terrestre: La eficiencia, la productividad, el cumplimiento y la seguridad.

La Productividad.

Corresponde a la capacidad de alcanzar el máximo de los objetivos trazados con el mínimo de los recursos. Dicho de otra manera (para el caso del transporte), hacer lo mismo con la menor cantidad de flota posible o hacer lo máximo posible con la misma cantidad de flota existente. Por ejemplo, la productividad de mi flota podría medirse en la cantidad de entregas por móvil o vueltas por camión que soy capaz de lograr diariamente. Si aumento las entregas (con la misma flota) o disminuyo la flota (con las mismas entregas) estoy siendo más productivo.

Algunos ejemplos de mediciones y controles que afectan la productividad: Asignación según disponibilidad, tiempos de espera, detenciones innecesarias, estadías en taller, captura de información en terreno, sobreestadías, tiempos ociosos, asignaciones de tareas, entre otros.

La Eficiencia

Corresponde a la capacidad de lograr esa maximización de mis objetivos (o de los servicios comprometidos con mis clientes), pero al menor costo. Por ejemplo, la eficiencia de mi flota puede estar representada en el costo que tiene (en combustible, horas hombre, kilometraje, etc.) dar una vuelta o hacer una entrega, comparado  al costo que tiene para un competidor o en comparación a mi mismo en otra época. Si mi costo es menor, soy más eficiente.

Algunos ejemplos de mediciones y controles que afectan la eficiencia: Rendimiento de combustible, manejo agresivo, uso de autopistas y peajes, identificación de estado del móvil, autorizaciones, cargas de combustible, entre otros.

El Cumplimiento

Corresponde a la capacidad de lograr una mínima desviación entre los procesos de transporte planificados versus los realmente realizados. Naturalmente, para que tenga sentido el aumentar los índices de cumplimiento de una flota, se requiere que la planificación (lo esperado) se haya realizado considerando los objetivos de productividad y eficiencia.

Algunos ejemplos de mediciones y controles que afectan el cumplimiento: Secuencia de entrega, control de salidas y llegadas, itinerarios, dispersión geográfica de los destinos, tiempos de viaje, tiempos esperados a destino, rutas, ventanas horarias, entre otros.

La Seguridad

Corresponde a la capacidad de asegurar que tanto la carga como los conductores no sufran ningún daño o pérdida durante el trayecto. Es importante explicitar que en el caso del transporte de pasajeros, la carga corresponde a personas que deben ser igualmente protegidas durante el trayecto.

Algunos ejemplos de mediciones y controles que afectan la productividad: Horas de conducción, excesos de velocidades, botón de pánico, lugares y volúmenes de descarga, bloqueos remotos, uso de cinturón de seguridad, uso de rutas autorizadas, identificación de conductor, control de cadena de frio, auditorías de recorrido, entre otros.

Los Pilares de la Gestión de Flotas

Así, en una Gestión de Flota moderna, compleja y cada vez más competitiva, el lograr estos 4 pilares no es una labor simple, obvia o intuitiva. Requiere de la implementación de procesos y tecnologías que hagan posible la sincronía de estas necesidades acordes a los procesos existentes y a las necesidades y requerimientos de cada empresa y organización. Las que a su vez deben cumplir las necesidades y requerimientos de sus propios clientes, cada uno con una realidad distinta y cambiante, lo que nos apremia a adoptar herramientas que nos permitan considerar y satisfacer cada una de estas variables que, de una u otra manera, pasan a formar parte de la ecuación del negocio del transporte.

Recuerdo que en plena crisis asiática escuché a alguien comentar que uno de los errores típicos de las empresas en épocas de “vacas flacas” era prescindir o disminuir al mínimo la inversión en publicidad, por considerarla prescindible y menos prioritaria, siendo justamente en esas épocas en que más se requería el diferenciarse de la competencia ya que, en épocas de bonanza, casi sin publicidad, por crecimiento del mercado “algo uno podía agarrar”, pero cuando los clientes empezaban a apretarse el cinturón y a meditar largamente cada peso invertido el posicionar, en la mente de cada uno de ellos, los beneficios y diferenciadores, pasaba a ser una necesidad de supervivencia.

Lo mismo sucede con la Gestión de Transporte. Si en épocas de bonanza podíamos darnos el lujo de no optimizar al máximo el transporte, el consumo de combustible, las vueltas por camión, los tiempos de espera, el uso de peajes y/o cuestas, las mermas en la carga, las salidas o llegadas atrasadas, etc., en esta época en que se aproximan vientos de tormenta producto de la crisis financiera mundial, el preocuparse de cada uno de los 4 pilares de la Gestión de Transporte, como nunca antes, no sólo puede aumentar las utilidades, sino que ahora podría ser la diferencia entre capear la ola o darse vuelta y hundirse en medio de la tormenta.

Para mayor información de nuestros productos y servicios escríbenos info@wisetrack.cl o o contáctanos a través de nuestro formulario.

Autor: Rodrigo Serrano
Vicepresidente de Innovación y Desarrollo Wisetrack Corp
rodrigo.serrano@wisetrack.cl