Estado de emergencia y logística en el abastecimiento

Estado de emergencia y logística en el abastecimiento, por Rodrigo Serrano, vicepresidente corporativo de Innovación y Desarrollo de Wisetrack Corp.

Mientras la cifra de contagios alcanzaba los 342, el gobierno declaró estado de catástrofe, medida que se aplica para ordenar provisiones, almacenamiento o formación de reservas de alimentos, artículos y mercancías para la atención y subsistencia de la población en la zona, y controlar la entrada y salida de los bienes. Esto porque luego de la confirmación del primer caso de coronavirus en Chile, la conmoción y preocupación se apoderaron de los chilenos, quienes reaccionaron comprando desesperadamente productos de higiene y primera necesidad, por temor al supuesto desabastecimiento.

Desde ese momento ha tomado gran importancia la cadena de abastecimiento que podemos definir como toda la red de fabricación, almacenamiento, transporte y distribución al consumidor final de los productos que utilizamos a diario, es decir, desde lo que compramos en el negocio de la esquina hasta una vacuna que nos colocamos en algún centro de salud.

En situaciones como la actual en que se debe restringir al máximo la agrupación y el tránsito de personas, además del aumento exponencial del consumo de productos antes mencionados, la coordinación necesaria para que no se genere desabastecimiento requiere muchos más cuidados y una eficiencia mucho mayor que antes, ya que se tiene que mantener la fabricación con menos gente y mantener el intercambio de productos minimizando el contagio. Entonces, el desafío logístico en las diferentes industrias es principalmente lograr mantener la normalidad en una situación anormal, permitiendo que se cumpla la función de la cadena.

Para los fabricantes, el reto es mantener la producción con el mínimo personal o evitar el contacto continuo con otros trabajadores. Adicionalmente, como es una cadena, cada fabricante depende de otros que le proveen de materias primas. Por otro lado, el transporte entre fábricas o centros de distribución debe ser seguro y eficiente, minimizando el riesgo de contagio en el camino y asegurando continuidad en el flujo de productos. Para los distribuidores el desafío es que el consumidor final pueda contar con los productos sin tener necesariamente que ir a una tienda física que requiera desplazamiento y contacto innecesario con otras personas.

En un escenario como este, no hay margen posible para un control de calidad posterior, porque los errores se comenten in situ y afectan a todos los involucrados, por lo que se requiere tecnología de monitoreo en línea automatizado y en tiempo real. Las innovaciones de control automático nos permiten detectar los errores de manera inmediata e incluso predictiva, permitiendo corregir desviaciones en el momento y a la vez, generar estadísticas que nos permitan una mejora continua, aprendiendo de los errores cometidos con anterioridad.

Fuente:

http://www.columnadigital.cl

Link original: https://bit.ly/2Jgu6w6

Para más información, favor comunicarse:

Mail: contacto@wisetrackcorp.com

Fono: 223893000 / Formulario de contacto